Quindaya es una empresa especializada en la importación y el tostado de café de especialidad, un producto que requiere un control exhaustivo en toda su cadena de valor para superar los 80 puntos en la escala SCA. El proyecto consistió en crear una identidad visual completa y un sistema de envasado que reflejara la excelencia, la trazabilidad y el carácter artesanal de la marca.
El reto principal era proyectar la alta calidad de un producto de nicho frente al café comercial. Además, el modelo de negocio basado en pequeñas fincas y lotes reducidos planteaba un problema logístico: el packaging debía ser flexible y eficiente, evitando grandes tiradas de impresión pero manteniendo una presencia premium que comunicara la frescura y el origen específico de cada tostado.
Mi responsabilidad abarcó desde la estrategia de marca y diseño visual hasta la investigación de mercado. Actué como diseñador de identidad (creando el logotipo bajo fundamentos geográficos), diseñador de producto (definiendo el sistema de etiquetas y materiales) y analista de UX (validando la percepción de los consumidores a través de encuestas estructuradas).
El cinturón del café como retícula para construir el símbolo
Decisiones clave
Se logró una identidad de marca que fusiona la precisión geográfica con la esencia del producto. El sistema de packaging no solo es estéticamente superior, sino que funciona como una herramienta operativa real que permite a Quindaya gestionar múltiples orígenes y lotes con un coste optimizado. Además, la investigación con usuarios proporcionó datos valiosos para futuras estrategias de marketing, alineando el diseño visual con las expectativas sensoriales del cliente.